Por primera vez, pueblos indígenas ejercerán directamente el presupuesto que les corresponde, en un acto de justicia social
Temoaya, Estado de México, 2 de agosto de 2025.- En un acto sin precedentes, el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Bienestar, hizo entrega de recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (FAISPIAM), a 602 comunidades indígenas del Estado de México.
Desde el Centro Ceremonial Otomí, ubicado en el municipio de Temoaya, el delegado estatal de Bienestar, Ernesto Armendáriz Ramírez, y la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, encabezaron la entrega de tarjetas del Banco del Bienestar a representantes de los pueblos mazahua, otomí, náhuatl, tlahuica y matlazinca, quienes ahora podrán ejercer directamente los recursos para obras de infraestructura social básica en sus comunidades.
“Estamos de fiesta”, expresó Armendáriz Ramírez, al señalar que por primera vez en la historia de México, los pueblos indígenas y afromexicanos contarán con un presupuesto propio, que podrán ejercer sin intermediarios, eligiendo de manera libre y democrática las obras prioritarias mediante Asambleas Comunitarias.
Asimismo, reconoció el impulso de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, por hacer realidad la reforma al artículo 2.º constitucional, que reconoce a las comunidades indígenas y afromexicanas como sujetos de derecho con voz propia, lo que permite un ejercicio directo del gasto público.
El delegado exhortó a las comunidades beneficiadas a administrar con responsabilidad los recursos: “Es dinero público que siempre ha existido, nada más que no lo daban, y ahora sí lo están recibiendo ustedes directamente para obras que realmente necesitan”, subrayó. También agradeció el compromiso de los servidores de la nación que acompañan este proceso desde el territorio.
Por su parte, la gobernadora Delfina Gómez destacó que esta acción representa un acto de justicia social y dignificación de los pueblos originarios. Detalló que los Comités de Administración y Vigilancia, elegidos también en asamblea, se encargarán de supervisar el uso correcto de los recursos en cada comunidad.
Con esta entrega, el Gobierno de México refrenda su compromiso de construir un país más igualitario, reconociendo y fortaleciendo la autonomía de los pueblos indígenas, con infraestructura que responda a sus necesidades y decisiones colectivas.










