En el marco del aniversario luctuoso de Narciso Bassols, que se conmemora cada 24 de julio, el Congreso del Estado de México rememoró el legado del abogado, político y diplomático posrevolucionario, cuyo nombre da identidad a uno de los espacios más representativos del Palacio Legislativo.
El salón legislativo “Narciso Bassols” —adyacente al salón de Plenos “Benito Juárez”— es escenario habitual de sesiones de la Diputación Permanente, reuniones de comisiones, atención a la ciudadanía y recepción de delegaciones extranjeras.
Este recinto honra a Bassols, destacado funcionario público que impulsó reformas en materia agraria y educativa, y que fungió como titular de las secretarías de Educación, Hacienda y Relaciones Exteriores durante el siglo XX.
De acuerdo con el cronista legislativo Jorge Reyes Pastrana, la denominación de este espacio se remonta a la XLV Legislatura Constitucional (1972–1975), cuando, tras el decreto número 66 del 27 de julio de 1973, se declaró Recinto Oficial del Poder Legislativo al actual edificio del Congreso, y se dio uso común al nombre de “salón Narciso Bassols” en referencia al retrato del personaje instalado en ese lugar.
En 2002, durante la LIV Legislatura (2000–2003), el salón fue remodelado y formalmente bautizado con ese nombre. Más tarde, en 2013, la LVIII Legislatura llevó a cabo una segunda intervención que incluyó una placa conmemorativa con la leyenda: Sala Narciso Bassols. El abogado, el político y el pacifista.
Bassols nació en Tenango del Valle en 1897, se graduó como abogado en la Escuela de Jurisprudencia de la Universidad Nacional en 1919 y, entre otros cargos, fue secretario general de Gobierno del Estado de México, consultor del Departamento de Salubridad, director de la Facultad de Derecho, y promotor de la autonomía universitaria.
Como secretario de Hacienda, participó en la elaboración de leyes que exigieron a las empresas petroleras extranjeras el pago de impuestos. En el ámbito internacional, representó a México ante la Sociedad de Naciones, Francia, Reino Unido y la Unión Soviética. Su última encomienda fue como asesor del presidente Adolfo Ruiz Cortines.
Narciso Bassols falleció el 24 de julio de 1959 a causa de un accidente ocurrido mientras recorría en bicicleta el Bosque de Chapultepec.