🔎 Solo 4% de los casos son denunciados, pese al aumento del 17% desde el año 2000, advierten investigadores.
Toluca, Méx., 29 de junio de 2025. — Aunque comúnmente se asocia la violencia de género con las mujeres, esta también afecta a los hombres, y debe ser reconocida, visibilizada y atendida con la misma seriedad. Así lo sostienen los académicos Zayra Guadalupe Gutiérrez Bernal y Aristeo Santos López, de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), en su artículo “Entre el silencio. Violencia de género hacia los hombres”, publicado por la Revista Universitaria.
De acuerdo con datos de las Unidades de Atención Familiar, desde el año 2000 las agresiones contra hombres han aumentado en un 17 por ciento. No obstante, persiste el estigma y la invisibilización de estas violencias, lo que impide a muchas víctimas hablar o denunciar.
Los especialistas definen la violencia de género como cualquier agresión física, psicológica, económica o sexual ejercida contra una persona en razón de su género o identidad, incluyendo a quienes se identifican como no binarios. Cuestionan por qué este tipo de violencia es poco abordado cuando las víctimas son hombres y atribuyen esta omisión a los roles tradicionales de masculinidad que imperan en la cultura mexicana.
“La valentía, la fuerza, la competencia, el autocontrol y la tolerancia al dolor son rasgos inculcados desde la infancia como parte del ideal masculino, lo que contribuye al silencio de las víctimas”, explican Gutiérrez y Santos.
Además, advierten que la mayoría de los casos son minimizados o disfrazados como bromas o juegos: desde chistes sexistas y retos sexuales, hasta la exclusión de actividades consideradas “poco masculinas”. Estos comportamientos, señalan, deben identificarse y erradicarse, pues también constituyen formas de violencia.
Finalmente, los investigadores llaman a construir comunidades educativas empáticas, que promuevan el respeto, la denuncia y la prevención de cualquier forma de agresión, sin importar el género de la persona afectada.










