Tlalnepantla, Méx.- A tres meses del arranque de los trabajos de reconstrucción en Periférico Norte, el Gobierno del Estado de México reportó un avance de 90% en la intervención de 108 kilómetros de esta vialidad, en el tramo que va del antiguo Toreo de Cuatro Caminos a la caseta de Tepotzotlán, en ambos sentidos. De acuerdo con la información difundida este 12 de abril, la obra forma parte de la estrategia estatal de infraestructura para 2026 y busca atender una de las arterias con mayor carga vehicular en la zona metropolitana.
Según datos oficiales retomados este fin de semana, el proyecto requirió una inversión superior a mil 200 millones de pesos y está enfocado en mejorar las condiciones de traslado para unos 204 mil vehículos que circulan diariamente entre Naucalpan, Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán y Tepotzotlán. Las labores se desarrollan de manera simultánea en cuatro frentes e incluyen tanto la sustitución de la carpeta asfáltica como la rehabilitación de la estructura que soporta el pavimento.
El avance actual coloca a la obra en su etapa final. Apenas el 23 de marzo, reportes sobre el mismo proyecto señalaban un progreso de 75% y 81 kilómetros intervenidos, por lo que en menos de tres semanas el gobierno estatal reportó un aumento de 15 puntos porcentuales en los trabajos.
Además de la reconstrucción de la superficie de rodamiento, la intervención contempla acciones complementarias como cambio de luminarias, mantenimiento de áreas verdes, mejoras en puentes peatonales y trabajos de desazolve. Ese componente hidráulico ya había sido anticipado desde febrero por la Comisión del Agua del Estado de México, que informó la ejecución de labores nocturnas en más de 100 kilómetros de redes de drenaje y mesas técnicas con municipios como Naucalpan, Tlalnepantla y Cuautitlán Izcalli para atender puntos con historial de inundaciones en bajopuentes y laterales.
Joel González Toral, director general de la Junta de Caminos del Estado de México, afirmó que los trabajos marchan conforme a lo programado, particularmente en la renovación de la superficie de rodamiento y el balizamiento. También sostuvo que ejecutar la obra en temporada de estiaje permitiría mejores condiciones de calidad y durabilidad, con una vida útil estimada de entre ocho y 10 años, siempre que exista mantenimiento posterior.
La intervención ocurre en una vialidad clave para la conexión entre el Valle de México y el corredor industrial y logístico hacia el centro y norte del país, por lo que su rehabilitación ha sido presentada por el gobierno mexiquense como una obra estratégica para reducir tiempos de traslado y reforzar la seguridad vial. Hasta ahora, las autoridades estatales no han detallado públicamente una fecha exacta para la conclusión total de los trabajos, aunque el avance reportado apunta a que el proyecto se encuentra en la recta final.