Poder Judicial del Estado de México otorga libertad anticipada y condicional a dos mujeres que demostraron compromiso con su reinserción social.
Toluca, Estado de México, 22 de junio de 2025.–
Con el objetivo de promover una justicia sensible y transformadora, el Poder Judicial del Estado de México ha otorgado en lo que va del año 179 resoluciones judiciales que conceden beneficios preliberacionales, permitiendo que personas privadas de la libertad puedan reintegrarse a la sociedad.
Este martes, dos mujeres obtuvieron su libertad anticipada y condicional, tras cumplir parte de sus respectivas condenas y demostrar su esfuerzo en los procesos de reinserción social. Ambas historias son testimonio del poder del cambio y del valor de las segundas oportunidades.
Maribel, de 40 años, recibió la libertad anticipada tras compurgar cinco años y medio de una sentencia de seis años y medio por un delito ocurrido en 2004. Durante su tiempo en el Centro Penitenciario, terminó la secundaria, inició la preparatoria y participó activamente en programas educativos y de desarrollo personal. Apegada a su fe y motivada por el deseo de reencontrarse con su familia, expresó con convicción: “Sí se puede, aunque cuesta trabajo. Vale la pena estudiar, trabajar, no pelear y aplicarse”.
La libertad anticipada es un beneficio legal reservado a personas que han cumplido al menos el 70% de su condena, muestran buena conducta, han reparado el daño causado y no representan un riesgo para la víctima ni la sociedad. Este beneficio solo se otorga mediante resolución judicial por parte de un Juez de Ejecución.
Por su parte, Anael, de 30 años, obtuvo la libertad condicional luego de cumplir más de siete años de una sentencia de más de 14. Fue detenida cuando viajaba con su entonces pareja en un automóvil que había sido reportado como robado. Durante su reclusión, trabajó intensamente con los equipos de psicología, trabajo social, criminología y escolar del centro penitenciario. Siempre mantuvo la fe y luchó por mantener el vínculo con sus tres hijos. “Mis hijos me esperaban”, narró con emoción.
Ahora, fuera del penal, Anael quiere recuperar el tiempo perdido con su familia. “A las mujeres que siguen dentro, les digo: no pierdan la fe. Sí se puede”, aseguró.
La libertad condicional permite que las personas continúen su proceso de reinserción fuera de prisión, cumpliendo con condiciones impuestas por un juez, como mantenerse en contacto con autoridades, no cambiar de domicilio sin permiso y participar en actividades de seguimiento.
Estas acciones reflejan el compromiso del Poder Judicial del Estado de México con una justicia que no solo castiga, sino que también transforma. Una justicia que cree en la rehabilitación, la dignidad humana y la posibilidad de comenzar de nuevo.










