El Poder Judicial del Estado de México brinda segundas oportunidades a quienes deciden dejar atrás las adicciones y reconstruir su futuro.
Toluca, Méx., noviembre de 2025.- El Tribunal de Tratamiento de Adicciones (TTA) del Poder Judicial del Estado de México (PJEdomex) se consolida como un modelo de justicia terapéutica que acompaña, orienta y transforma vidas. A través de este programa, personas que enfrentaron problemas de adicción logran reinsertarse a la sociedad con apoyo psicológico, jurídico y familiar.
Historias como las de Harol y Oziel reflejan la esencia del TTA: justicia con rostro humano. Ambos participantes dejaron atrás el consumo de sustancias, recuperaron la confianza de sus familias y hoy construyen un nuevo comienzo.
Harol, tras años de consumo y conflictos personales, fue detenido y ahí conoció el programa. “Estoy muy agradecido con mi madre por jamás dejarme morir solo”, expresó conmovido durante su audiencia en el Juzgado de Control del Distrito Judicial de Cuautitlán, donde la Jueza Yanelli Sandoval Hernández dictó el sobreseimiento de su caso al acreditar que cumplió con todos los requisitos del tratamiento.
El joven logró mantenerse en abstinencia, conseguir empleo y trazarse metas como estudiar una carrera y formar una familia. “Este modelo no busca castigar, sino brindar herramientas para superar la situación y que le sirvan a futuro”, subrayó la jueza.
Durante la audiencia, su madre, visiblemente emocionada, agradeció al grupo interdisciplinario conformado por el Instituto de la Defensoría Pública, la Fiscalía Especializada, el Instituto Mexiquense contra las Adicciones y la Secretaría de Seguridad, quienes acompañaron su proceso.
La Magistrada María Alejandra Almazán Barrera destacó que “la justicia debe acompañar, dar la mano, impulsar a las personas que saben que cometieron un error y están dispuestas a enmendarlo”, mientras que el Magistrado José Alfredo Cedillo González reconoció el esfuerzo de los equipos y la valentía de los participantes: “El programa da segundas oportunidades, impulso y apoyo. No es fácil implementarlo, pero transforma vidas”.
En el Distrito Judicial de Tenancingo, Oziel, de 19 años, también logró superar el consumo de cristal y marihuana. Su proceso inició ante el Juez Especializado en Adicciones, Edgar Garay Vilchis, quien le ofreció una alternativa de justicia y rehabilitación. Después de nueve meses de tratamiento psicológico y acompañamiento integral, logró graduarse del programa y obtener su certificado de no antecedentes penales.
Hoy, Oziel ha retomado sus estudios, trabaja y apoya a su familia en el cultivo de rosas, símbolo de su renacer. “La justicia me dio la oportunidad de volver a empezar”, afirmó.
El Tribunal de Tratamiento de Adicciones del PJEdomex demuestra que la justicia puede ir más allá del castigo, al convertirse en un instrumento de esperanza y reconstrucción personal. Cada historia es testimonio de que una justicia que escucha y acompaña, transforma vidas.










