Nezahualcóyotl, Méx.- Con una inversión cercana a los 30 millones de pesos, el Gobierno del Estado de México entregó la rehabilitación electromecánica del cárcamo de bombeo “Vicente Villada”, una obra destinada a reducir el riesgo de inundaciones y fortalecer el sistema de drenaje en la zona oriente de la entidad.
De acuerdo con la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM), la infraestructura beneficiará a más de 25 mil habitantes de Nezahualcóyotl, uno de los municipios que históricamente ha registrado afectaciones durante la temporada de lluvias por encharcamientos y saturación del drenaje.
La gobernadora Delfina Gómez Álvarez encabezó la entrega de los trabajos y destacó que este tipo de obras, aunque no siempre son visibles para la población, tienen un impacto directo en la vida cotidiana de las familias, principalmente en zonas vulnerables a inundaciones.

“Son obras que quizá no se ven, pero que se sienten cuando funcionan; cuando ayudan a que el agua salga más rápido y se proteja el patrimonio de las familias”, señaló durante el evento.
La CAEM informó que, con esta intervención, el cárcamo “Vicente Villada” incrementa su capacidad operativa a 7 metros cúbicos por segundo, lo que permitirá mejorar el desalojo de aguas pluviales en puntos críticos del municipio.
Los trabajos incluyeron mantenimiento a equipos electromecánicos, construcción de la descarga del cárcamo, instalación de cinco bombas verticales y un equipo sumergible de alta capacidad, así como la rehabilitación del cuarto de motores y polipastos.
Además, se llevó a cabo el desazolve y limpieza en puntos estratégicos del colector Villada, con el objetivo de mejorar el flujo hidráulico y evitar obstrucciones durante lluvias intensas.
El cárcamo “Vicente Villada” es considerado uno de los principales puntos de desalojo pluvial en Nezahualcóyotl, por lo que su rehabilitación forma parte de las acciones para reforzar la infraestructura hidráulica en el oriente mexiquense.
Durante la entrega, Gómez Álvarez destacó la coordinación entre el Gobierno del Estado de México, los municipios y el gobierno federal para atender servicios básicos como agua potable, drenaje y saneamiento.
La mandataria estatal sostuvo que estas obras son prioritarias porque ayudan a prevenir emergencias, proteger viviendas y reducir riesgos para miles de familias que habitan en zonas con antecedentes de inundaciones.









